
Para el pueblo Arhuaco, Niwi Umuke (Sierra Nevada) no es un lugar separado de la vida: es cuerpo sagrado, memoria, es agua que corre y pensamiento que orienta. Por eso, cuidar el bosque ha sido desde siempre una forma de resguardar el equilibrio del territorio. Bajo esa forma de ver y sentir el mundo, camina Bosques Sagrados, un proyecto que ASOARHUACO impulsa junto a Sacred Forests para proteger áreas de alta importancia cultural y ambiental en la Sierra Nevada de Santa Marta. Hoy esa labor ya alcanza 9 millones 933 mil árboles sembrados y conservados en los bosques Seynwrua y Duanawimaku, cerca de la cuenca del río Aracataca.
Ese cuidado también se expresa en la recuperación del territorio ancestral. Entre 2022 y el último trimestre de 2025 se han adquirido 132 predios, equivalentes a 11.030 hectáreas priorizadas por su cercanía a nacederos, corredores ecológicos y sitios sagrados. A la vez, se han establecido 536 hectáreas de sistemas agroforestales, de las cuales 197 corresponden a café y 179 a cacao, en una relación que acompaña la regeneración del bosque y sostiene el bienestar de las familias desde el trabajo con la tierra.
Bosques Sagrados también ha caminado junto a las comunidades, más de 6 mil beneficiarios en 39 comunidades del Magdalena y Cesar han sido acompañados mediante proyectos productivos. Se han establecido 550 huertas caseras y se han construido los planes de vida de las familias donde la educación indígena, la medicina tradicional, la seguridad alimentaria y la comercialización de productos propios; hacen parte hacen parte de una misma visión de bienestar y pervivencia cultural.
En el pensamiento Arhuaco, la tierra es madre, los ríos son sus venas y los árboles sostienen el ciclo del agua y el equilibrio de la Sierra. Esa comprensión vive en la labor de 77 guardabosques arhuacos que recorren el territorio, verifican alertas y acompañan procesos de restauración y conservación; gracias a ello se ha logrado el monitoreo de 3.320 hectáreas de bosque.
Para ASOARHUACO, Bosques Sagrados recoge el objetivo que la Asociación sostiene desde 2015: fortalecer el gobierno propio, la lengua, la cultura y la soberanía territorial mientras se cuida el ecosistema del que depende la vida de millones de personas en el Caribe colombiano.
